LA CASA DE BERNARDA ALBA
La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.
¡Bienvenidos otro día más a una nueva reseña teatral! En esta ocasión, nos adentramos en el mundo del teatro contemporáneo español, en concreto en una de las obras más simbólicas de la literatura española: La casa de Bernarda Alba, del popular poeta y dramaturgo español Federico García Lorca. ¡Comencemos!
Escrita en 1936, poco antes de su trágica muerte durante la Guerra Civil Española, la obra es considerada una de las cimas del teatro español del siglo XX, además de una expresión muy poderosa de las tensiones sociales y las restricciones impuestas a las mujeres en la España rural de la época. Fue publicada por primera vez en 1945, siendo una de sus obras más destacadas.
La trama de la historia se centra en Bernarda Alba, la matriarca de la familia y dueña de la casa, y sus cinco hijas. Tras la muerte de su segundo marido, se convierte en una viuda autoritaria y tirana que decide imponer en su casa un luto riguroso de ocho años. Este ambiente opresivo se convierte en el escenario para explorar temas como la represión, la libertad, rivalidad entre hermanas, la pasión y la lucha de poder dentro de la familia. La tensión aumenta cuando la hija más pequeña, Adela, se enamora de Pepe el Romano, el prometido de su hermana mayor, Angustias. Esta serie de acontecimientos desencadenan un gran e impactante desenlace.
La obra está llena de simbolísmo, utilizando elementos como el calor sofocante del verano, los muros de la casa (opresión), y el contraste de los colores blanco (pureza, opresión) y negro (luto, muerte). Lorca combinó su lenguaje poético característico con una representación de las tensiones sociales y familiares, siendo una obra muy destacada para todas las épocas y culturas.
La versión que yo he leído y de la que voy a hablar es la siguiente:
García Lorca, F. (2017). La casa de Bernarda Alba. Obras completas.
Al igual que con las dos últimas lecturas, La casa de Bernarda Alba es una historia que todos conocemos, hayamos leído o no. En mi caso la conocía, sin embargo, nunca la había leído, por lo que cuando ví su título decidí leerla, pues había oído muy buenas críticas acerca de ella y tenía muchas ganas de leerla.
Al igual que en las lecturas anteriores, quiero comenzar hablando sobre lo que más me ha gustado de esta gran obra. Como bien he dicho, había escuchado muy buenas críticas acerca de ella, sin embargo, nunca pensé que podría llegar a encantarme tanto como lo ha hecho. Me sumergí tanto en su historia, que leí toda la obra en tan solo un día sin darme cuenta.
Lo que más me ha gustado de la obra es su historia. Me ha hecho disfrutar mucho, provocándome ciertas risas durante su lectura debido a las situaciones e intervenciones de los personajes. A diferencia del teatro clásico español, esta se lee con mucha facilidad, explicando siempre el contexto donde se desarrollan las acciones y donde se encuentran los personajes: cuando entran y salen de la escena, las acciones que están realizando en ese momento, e incluso la descripción detallada de los objetos, como por ejemplo un abanico (el cual era muy importante para comprender la escena). A diferencia de obras anteriores como Fuenteovejuna, esta obra ha despertado en mí un gran interés por explorar más el teatro contemporáneo, pues como he mencionado, me ha fascinado.
Es por ello, que no puedo mencionar nada que no me haya gustado de esta obra, ya que todos los elementos contribuyeron de manera muy positiva en mi experiencia de la lectura, cumpliendo todas mis expectativas.
Como he mencionado, La casa de Bernarda Alba me ha parecido mucho más sencilla de leer en comparación con la lectura de Fuenteovejuna. Esta obra presenta pocos personajes con nombres claros, lo que evita confusiones y no resulta nada confuso. Sin embargo, me encontré con algunas palabras que me costaron comprender ya que no las conocía, como "bordar el ajuar", "al tranco de la calle", "las yuntas", "suavona", "pérfida", "marjales", "letanía", entre otras. Estas palabras dificultaron un poco mi experiencia de la lectura debido en parte al uso de ciertos arcaísmos o expresiones propias de la época y el contexto en el que se desarrolla la obra, empleando además un lenguaje característico de la región de Andalucía, donde se sitúa la historia. Sin embargo, esto no hizo que encontrara ninguna dificultad significativa a diferencia de la lectura de Fuenteovejuna.
Al igual que con la lectura anterior, decidí comparar mi experiencia lectora con la visualización de su representación teatral, con el objetivo de conocer si mis expectativas variarían, permanecerían igual o se verían perjudicadas:
Solucions Audiovisuals. (2021, agosto 19). La Casa de Bernarda Alba. [Vídeo] YouTube.
Confieso que mis expectativas se mantuvieron igual de altas tanto para la lectura como para la representación teatral. Al igual que mencioné en Fuenteovejuna, la representación nos permite comprender las diferentes entonaciones, gestos y vestimentas de los personajes, ayudándonos a tener una visión más profunda de su personalidad. Sin embargo, los escenarios no cumplieron mis expectativas, durante la lectura me imaginé diferentes escenarios, como un jardín verde y muy grande, unos establos, el interior de un castillo... mientras que en la representación predominaba un fondo negro. Comparando ambas experiencias, me atrevo a decir que disfruté y me gustó mucho más la lectura de la obra que con su representación.
Durante la lectura, he podido relacionar la obra con Romeo y Julieta de William Shakespeare. Aunque son dos obras que pertenecen a diferentes contextos culturales y geográficos, considero que comparten varios elementos similares en su historia.
Ambas exploran el amor prohibido, donde los protagonistas se enfrentan a barreras sociales y familiares que les impiden expresar sus sentimientos. En La casa de Bernarda Alba, las hijas de Bernarda están reprimidas por su madre y no pueden expresar su amor, mientras que en Romeo y Julieta, los protagonistas pertenecen a familias enemigas y su amor es impedido por dicha enemistad. Además, en ambas obras, la represión de los deseos y sentimientos de los personajes atraen consecuencias trágicas, acabando en un desenlace fatal.
Como bien mencioné en la reseña anterior, me encuentro bastante desconectada del mundo del teatro y, aunque me ha llamado la atención alguna obra, nunca he ido a ver una por mi propia iniciativa. Realicé algunas en el colegio y acudí a algunas a través de excursiones, pero no recuerdo que fueran conocidas. Del mismo modo, tanto Fuenteovejuna como La casa de Bernarda Alba, han despertado mi interés y tengo muchas ganas de presenciar alguna de ellas en persona.
¡Con esto concluye mi reseña sobre esta obra del teatro contemporáneo español! Espero haber despertado vuestro interés y curiosidad por esta lectura y haberos motivado a sumergiros en esta fascinante historia. ¡No dudéis en dejarme un comentario, estaré encantada de conocer vuestras opiniones!
¡Hasta la próxima y gracias por acompañarme de nuevo!



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